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Es necesario que en vÃsperas de la fiesta del pueblo reflexionemos largamento sobre la conveniencia y utilidad de mantener vivas todas las costumbres. Para nadie es un secreto que la realización de esta "fiesta" trae al pueblo un sinnúmero de inconvenientes y problemas, ya que en su mayor parte las cosas se hacen al "ahà se va", sin una verdadera planeación o estudio del impacto positivo o negativo que tengan. Asimismo, cuando alguien intenta proponer alternativas para solucionar estos inconvenientes, las personas se cierran y se escudan diciendo que es "la tradición", y se niegan a escuchar opciones encerrándose en un conservadurismo mal entendido. El propósito de esta opinión es que reflexionemos si no nos estamos aferrando a tradiciones que ya resultan anacrónicas y que ocasionan, entre muchos otros los siguientes problemas: Tráfico. Por principio de cuentas, la instalación de la feria en la plaza provoca un verdadero caos en cuanto a vialidades se refiere, creo que el instalar la feria en este lugar era posible hace años, cuando los autos que circulaban en el pueblo eran mÃnimos, pero hoy en dÃa tantas calles cerradas provocan un verdadero viacrucis máxime cuando llueve. Es necesario mover la feria a otro lugar donde estorbe menos y no impida que la gente se desplace libremente. Una buena opción serÃan los campos de futbol del panteón. Ya no somos un pueblo pequeño, todos los dÃas regularmente las calles están ocupadas de automóviles particulares, por no mencionar al transporte público, y mucha gente que tiene trailers o camiones grandes y cree que es buena idea estacionarlos en plena calle. La gente viene a la feria en automóvil y se estacionan en la calle, propiciando que las pocas calles abiertas se vuelvan de un sólo carril y se generen tapones viales. Drogadicción. Mucha gente que baja del cerro, y por qué no decirlo, también algunos locales aprovechan esta fiesta para alcoholizarse y drogarse. El año pasado en plena vÃa pública me tocó ver a muchos muchachos con la "mona" en mano y agrediendo gente. Además no sé quién fue el genio al que se le ocurrió poner el "juego" de romper botellas a pedradas. Parece que en lugar de evolucionar estamos involucionando. Los borrachos son todos los dÃas, pero se agudiza en los fines de semana, se orinan y defecan en donde les place o se quedan a dormir en las banquetas, además de ser agresivos, muchas veces ocasionando peleas que hay derivado incluso en homicidios. Ruido. Estoy de acuerdo en que se haga la fiesta, que expresen su devoción y alegrÃa, pero ¿por qué tenemos que sufrir todos?, cada dÃa revientan entre 50 y 100 cuetes, haciendo imposible disfrutar un dÃa tranquilo en la casa, alterando niños y sin el mÃnimo respeto por la gente que pueda estar enferma o incluso haber fallecido recientemente. Insisto, no se les critica que sean devotos de san pedrito, lo que se les critica es que no respeten los derechos de otras personas, y que asuman que todo el que vive en el pueblo está en el mismo humor o estado de ánimo para festejar. HabrÃa que reducir el número de cuetes, o de ser posible eliminarlos. Basura. La gente que trae la feria no es precisamente la más limpia de todas, viven en sus camiones y orinan y defecan al aire libre, a mi me ha tocado personalmente ver a los puesteros defecando atrás de sus mismos puestos sin respeto ni pudor, mucho menos higiene. Tiran pañales, desechos de comida, y todo lo imaginable, y hasta lo inimaginable, ya que no es raro encontrar condones usados en plena vÃa pública. Cuando se marchan inicia la plaga de ratas y cucarachas que ellos mismos transportan juntos con sus maravillosos juegos mecánicos. Delincuencia. Aprovechando la feria, mucha gente de no muy buenas costumbres procedente de San Andrés, Caracoles, y demás localidades aledañas vienen al pueblo a emborracharse, pelear y en algunos casos a robar, los robos a transeúntes han aumentado durante la fiesta del pueblo, al grado de que muchos de los sanpedreños originales (nietos o bisnietos de los fundadores del pueblo), ya prefieren no salir, ni participar en la feria, por que se ha degenerado y ahora sólo es el pretexto perfecto para causar desmanes, molestar a la gente y demás comportamientos comentados. En resumen, considero que la fiesta necesita ser replanteada, y tomando en cuenta las cuestiones mencionadas anteriormente, buscar las soluciones que nos permitan adecuar la celebración a la realidad actual de nuestro pueblo y a sus necesidades. Cada vez es un grupo más reducido el que quiere mantener secuestrado al pueblo todo un mes, con los ferieros colgándose de los cables de luz, con los bloqueos de calles, con los asaltos y los muertos. Cada vez somos más los que ya tenemos una mentalidad diferente y nos damos cuenta de que las condiciones han cambiado y el pueblo se tiene que modernizar. Si no queremos seguir en el atraso. Espero que nada de lo plasmado en este artÃculo se tome como un ofensa, en invito a cualquiera que quiera expresar respetuosamente su opinión y refutarme algún punto a que escriba su punto de vista, y generar un debate sano y abierto, siempre dentro de los lÃmites del respeto, la decencia y el decoro. |